Leyendo el diario me encontré con la noticia de que “Enríquez-Ominami se abre a privatización minoritaria de empresas públicas”. Este fue uno de los puntos que señaló al presentar su nuevo plan económico.
Lo inquietante es que el plan económico, que contempla privatizaciones, fue elaborado por Paul Fontaine, quien es socio de Rodrigo Danús en South World Consulting, la cual controla la central eléctrica Campanario. Ahora, yo entiendo que Enríquez-Ominami puede ser un candidato interesante, pero si es dudoso que Piñera pueda ser empresario-presidente, dudoso es también los empresarios-asesores de los candidatos elaboren las políticas públicas de nuestro país.
Me recuerda aquella moda en los ochenta de los Chicago Boys… ¿cómo terminó eso?